24.11.11

Gracias y Adiós

Map which displays which countries use Spanish...
Image via Wikipedia
Mundo Hispano
Vea Lecturas Biblícas

Misal Diario (Nuevo)

Lecturas Biblícas de la Santa Misa (Nuevo)
(Separadas por los ciclos anuales ABC)

Con el fin del año litúrgico, anuncio que, en el fúturo, no voy a publicar de nuevo cada semana mis comentarios. Hace tiempo que el ciclo de las lecturas litúrgicas está completo, incluso para los diferentes años litúrgicos.  Gracias a Dios, este proyecto personal se ha cumplido.

Desde ahora, el lector solo tiene que buscar usando la función denominada en inglés "search"--que aparece hacia arriba a la izquierda--para localizar las lecturas del domingo en que se interesa. Por ejemplo, para el domingo que viene, solamente tiene que buscar con la frase "primer domingo adviento." Para escoger la lectura correcta, solamente tiene que ir a un misal o al enlace en el blog llamado "Lecturas Biblícas" para confirmar que tiene las lecturas apropiadas para el año litúrgico en cual se encuentra. (Este domingo empezamos el ciclo B.) También se encuentra en este mismo escrito, hacia arriba, dos nuevos enlaces al misal diario que incluyen las lecturas dominicales.

Ha sido un honor personal preparar estos comentarios para mis hermanos y hermanas del mundo hispano. Espero que puedan seguir utlilizándolo en la manera explicada. Gracias a todos mis lectores.
Enhanced by Zemanta

20.11.11

Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo: Ezequiel 34:11-12, 15-17; 1 Corintios 15:20-26, 28; Mateo 25:31-46

Procesión de Jesús Nazareno de Candelaria, Cri...Image by RobertoUrrea via FlickrVea Lecturas Biblícas

El Rey del Universo interviene en su universo. Tenemos un libro de la Biblia llamado los Hechos de los Apóstoles. La Biblia entera se puede llamar «los Hechos del Rey». En Ezequiel, el Señor Dios dice que él es quien busca y rescata a las ovejas. En el Evangelio, Jesucristo describe su justicia en la consumación del mundo entero--el Juez viene a juzgar y arreglar. Interesamente, la lectura paulina habla de la resurrección que precede la consumación del mundo. Nuestro Dios no es un mero tema filosófico, un argumento intelectual, una fantasía psicológica. 


Nuestro Dios es un Dios de hechos, de acontecimientos, de verdaderas intervenciones públicas y privadas. Es el Dios que transforma las situaciones públicas y privadas. Es el Dios de sorpresas que azoran. No es un Dios en una cajita linda llamada «religión» por los hombres--es el Dios Rey del universo. La más grande sorpresa, como nos recuerda san Pablo hoy, es la resurrección de Cristo. Ese hecho confirma que nuestro Dios es el poder y la fuerza que gobierna, juzga, y transforma el universo. Acérquense a ese poder real.


En cualquiera situación en que se encuentra, uno puede esperar la intervención del rey del universo. Pausa, piensa, medita, ora, toma los pasos necesarios y obvios, pero también tenga la esperanza que Él va hacer algo grande en tu vida para liberarte de tu "Egipto" personal, para darte tu éxodo, tu salida, personal.
Enhanced by Zemanta

13.11.11

Trigésimo Tercero Domingo del T.O.: Proverbios 31:10-13, 19-20, 30-31; 1 Tesalonicenses 5:1-6; Mateo 25:14-30

The parable of the talents, as depicted in a 1...Image via WikipediaVea Lecturas Biblícas


La diligencia sobria. Este es el tema de hoy. En Proverbios, vemos una alabanza extraordinaria a la mujer «hacendosa . . . . que teme al Señor». Existen tales mujeres y cuando las encontramos, las Escrituras requieren que ese tipo de mujer sea «alabada por todos». En algunas culturas, familias, y algunos círculos sociales, no se alaba mucho a la gente, sea hombre o mujer. Se guarda el silencio, y se rompe el silencio solamente cuando alguien fracasa en algo. Eso no es la manera bíblica ni cristiana: debemos de consolarnos unos a los otros y a honrar a los que merecen el honor. En Proverbios, se alaba especialmente la mujer activa, diligente, inteligente, y sabia. No es cosa de mujer pasiva o callada. Es cosa de una mujer muy activa y productiva que tiene ámbito para sus talentos prodigiosos.

En la epístola, san Pablo acaba diciendo que nos mantegamos «despiertos y vivamos sobriamente». Quiere decir, todos debemos ser tan diligentes como la mujer que merece la alabanza en Proverbios. La cristiandad no llama a nadie a ser pasivo: eso es típico de las religiones orientales, no de la de nosotros. El cristianismo pone como modelo a la persona práctica y prudente que aprovecha las oportunidades para hacer el bien.

En el Evangelio, Jesús cuenta la famosa parábola de los servidores que explotaron en diferentes maneras al dinero que se le encargó. El único servidor condenado en la parábola es el perezoso que hizo nada con lo que se le había encargado. Otra vez, vemos que el cristiano está obligado a ser diligente. Pero no podemos dejarlo así en una manera tan indeterminada. ¿Diligente para qué? No es diligencia para la vanidad (como nos advierte la lectura de Proverbios), no es diligencia para la seguridad falsa del materialismo (como nos advierte implícitamente san Pablo), y no es tampoco la diligencia falsa del servidor que por resentimiento y miedo busca una falsa seguridad en no arriesgarse (como nos cuenta el Evangelio). Es una diligencia sobria que sabe que lo más importante es el Señor quien nos hizo y quien nos mantiene vivo momento tras momento, el mismo Señor que aparece en la parábola y que vendrá otra vez a este mundo.

Enhanced by Zemanta

6.11.11

Trigésima Segunda Semana del T.O.: Sabiduría 6:12-16; 1 Tesalonicenses 4:13-18; Mateo 25:1-13

Bride and groom on the marzipan ring cakeImage by L.C.Nøttaasen via FlickrVea Lecturas Biblícas


La lectura del libro de la Sabiduría nos recuerda cuando Jesús en partes del Evangelio le dice a sus discípulos que oren sin cesar y que lo que ruegan y buscan lo encontrarán (Mateo 7:7-11 y Lucas 11:9-13). La lectura del Viejo Testamento de hoy nos dice que la sabiduría «se deja encontrar por quienes la buscan» y que a encontrarla quedaremos «libre de preocupaciones».

Sabemos que esa sabiduría se encuentra plenamente en Jesús. En el Evangelio de hoy Jesús cuenta la parábola de las diez jóvenes esperando la llegada del esposo. Y nos advierta que estemos preparados para la llegada del esposo porque no sabemos «ni el día ni la hora». Jesús es Sabiduría y nos da sabiduría con este consejo urgente: esten preparados para la llegada del esposo. El Esposo es el mismo Jesús y el banquete de bodas se celebrará cuando Jesús mismo vuelva otra vez. En ese banquete si estaremos completamente libre de preocupaciones como prometió el libro de la Sabiduría.

Tenemos que escuchar y «darle la primacía en los pensamientos»--como aconseja la lectura del Viejo Testamento--a este consejo de Jesús. Jesús se acerca a cada uno de nosotros y vendrá para cada uno de nosotros muy personalmente en el día y en la hora de nuestra muerte. Y como nos damos cuenta, no sabemos ni el día ni la hora de nuestra muerte. Por eso el consejo de Jesús es, como también se dice en la primera lectura, «prudencia consumada». Además Jesús vendrá a juzgar y transformar el mundo entero en su segunda venida cuando todo quedará renovado, cielo y tierra. Obviamente, a los que les toque estar vivos en ese momento tendrán que estar preparados.

En su primera carta a los tesalonicenses, san Pablo repite esta enseñanza de Jesús. En cierto modo, las palabras de Pablo son un comentario inspirado sobre esta parábola de Jesús. San Pablo le asegura a los tesalonicenses que los difuntos tendrán su encuentro con Jesús igual que los que esten vivos en el momento cuando Jesús venga a juzgar al mundo entero. 

Los difuntos «resucitarán primero». En esa resurrección, se completa la promesa del Viejo Testamento que finalmente quedaremos libres de toda preocupación, especialmente la preocupación más terrible, la preocupación sobre la muerte que nos espera. Esa era la preocupación de los tesalonicenses y es también la de nosotros.

Enhanced by Zemanta