10.1.10

Bautismo del Señor: Isaías 42:1-4, 6-7; Hechos 10:34-38; Lucas 3:15-16, 21-22

La epifanía o manifestación de Cristo continúa con su bautismo en el río Jordán a manos de san Juan Bautista. El profeta Isaías habla de este momento cuando el Padre públicamente reconoce a su Siervo que trae la salvación. En la lectura de los Hechos de los Apóstoles, Pedro habla del bautismo de Juan después de cual se inició el ministerio público de Jesús. En el Evangelio, tenemos un panorama trinitario: la voz del Padre proclama a su Hijo, y desciende el Espíritu Santo «en forma de paloma».

Tenemos todos los elementos de la manifestación de Cristo. Primero, Cristo es el Mesías or Rey esperado por los profetas antiguos de Israel. Segundo, Jesús es el Hijo de Dios y por primera vez se anuncia el misterio de la Trinidad divina de Padre, Hijo, y Espíritu Santo. Finalmente, el bautismo de Jesús empieza su trabajo público de sanar, salvar, y enseñar. La respuesta a esta triple manifestación es nuestro proprio bautismo donde reconocemos al Mesías (Rey) de Israel, donde entramos en una nueva vida en el nombre de la Trinidad, y donde empezamos una vida de conversión continua por medio de cual Cristo nos sana y nos instruye, como hizo en sus viajes por toda la Tierra Santa.

No hay comentarios: