1.11.09

Solemnidad de Todos Los Santos: Apocalipsis 7:2-4, 9-14; 1 Juan 3:1-3; Mateo 5:1-12a

En esta fiesta de todos los santos, muchos nos acordamos de la costumbre muy católica de visitar las tumbas de los nuestros. Pero hay también mucho para nosotros vivos hoy en la tierra. Primero, vemos en la lectura primera de hoy que un día estaremos en la corte real de Dios en el nuevo cielo y la nueva tierra cuando la historia al fin se acabe. Pero también oimos en la segunda lectura que seremos bendecidos ahora mismo en nuestras vidas terrenas como hijos de Dios en el presente, no solamente en el fúturo. Es un error grande promover un cristianismo que solo nos bendice despúes de la muerte: las bendiciones empiezan antes de morir e incluyen alegría, paz, y hasta sanación. En el Evangelio, oimos las grandes palabras de Jesucristo, las bienaventuranzas que conocemos muy bien. Lee las de nuevo porque son para ti y tu situación personal. Y lo que prometen te llegará antes de morir y despúes de morir.