3.5.09

Cuarto Domingo de Pascua: Hechos 4:8-12; 1 Juan 3:1-2; Juan 10:11-18

Las autoridades interrogan a Pedro sobre su curación de un enfermo; y Pedro, llamado piedra por Jesús mismo, testifica sobre la piedra angular: Jesús. Por eso vemos que el papado no le quita ni honor ni primacía ninguna a Jesús. Si Pedro como el primer papa es la piedra, lo es porque representa y es agente de la piedra angular, Jesucristo. Es piedra porque fue designado por la Piedra Angular. Hoy mismo, el papa, sucesor de Pedro, sigue testificando sobre Jesús, la piedra angular, cuando muchos otros han abandonado ese testimonio.


En la primera carta de Juan, se anuncia que en verdad somos hijos de Dios por medio de Cristo. Toda dignidad cristiana surge y origina con Cristo. Todo lo que tenemos, cualquier mérito, viene de Cristo. Aparte de Cristo, somos nada. En Cristo, somos hijos de Dios y nos espera el mismo destino de resurrección a la gloria. La dignidad del papa viene de Cristo. La dignidad de cada cristiano viene de Cristo. Eso es catolicismo, digan lo que digan los mal informados.

Finalmente, tenemos el Evangelio: el Buen Pastor es Jesús. No es un asalariado que abandona las ovejas al peligro. Tenemos aquí otra de las muchas comparaciónes económicas que se encuentran en los Evangelios. Jesús hablaba el idioma de sus oyentes. Sus oyentes, como nosotros, conocemos muy bien las realidades económicas de la vida. Conocemos los motivos diferentes que se relacionan a los intereses diversos de la gente. El asalariado no es dueño. El Buen Pastor es dueño y por eso muere por sus ovejas. Nuestro dueño es Jesús. Los otros que pretenden y a veces nos engañan son asalariados de cuales no se puede depender. Otra vez vemos que toda dignidad y seguridad se basa en Cristo y en los que él autoriza para ejercer su autoridad como sus agentes.

1 comentario:

Francisco Javier dijo...

Qué buen escrito. Siempre es bueno razonar nuestro actuar en post de mejorar la convivencia.

Saludos desde Chile.