9.3.08

5o Domingo de Cuaresma: Ezequiel 37:12-14; Romanos 8:8-11; Juan 11:1-45

Anticipamos la celebración de Pascua con estas lecturas sobre la resurrección. En Ezekiel, vemos que ya existía en Israel la esperanza de la resurrección de los muertos «por obra» del Espíritu Santo. En Romanos, san Pablo le dice a los cristianos que ya habita el Espíritu Santo en ellos, pero que en el futuro ese mismo Espíritu nos resucitará de entre los muertos. En el Evangelio, Jesús vuelve a la vida el cuerpo muerto de su amigo Lázaro. Este milagro no es precisamente lo mismo que la resurrección porque Lázaro volvería a morir otra vez en el futuro. En la resurrección no moriremos otra vez. Pero, de todos modos, el milagro de Lázaro apunta a la resurrección de Cristo y de todos nosotros--es una anticipación imperfecta de la resurrección de los muertos que destruye la muerte por siempre.