15.8.07

Asunción de La Santísima Virgen María: Apocalipsis 11:19; 12:1-6, 10; 1 Corintios 15:20-27; Lucas 1:39-56

La fiesta de la Asunción de María atrae los ataques de los protestantes que creen que los católicos ponen a María en el mismo plano que Jesucristo. Aunque la definición dogmática de la Asunción de María ocurrió en el año 1950, es una creencia muy antigua de la Iglesia. En ese año, el Papa Pío XII confirmó que María «fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo, al terminar su vida mortal».

En realidad, es, como todas las fiestas de la Iglesia, una celebración cristocéntrica. Leemos hoy en corintios que Cristo «resucitó como la primicia de todos los muertos». Lo que afirmamos en la Asunción de María es que María, la primera cristiana, por medio de Jesucristo es la primera de todos los cristianos que participa en la Resurrección de Cristo. Fue asunta cuerpo y alma: aquí vemos la promesa de la resurrección del cuerpo que es también nuestra. Cristo tiene la prioridad entre todos, incluso María. María tiene la prioridad entre los cristianos.

Y esa prioridad de María se funda en que ella fue la esclava humilde de Dios. En Lucas, oimos otra vez el Cántico de María: «mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava». María reconoce, como nosotros, que Dios es la que la salva. Reconocemos que la mas humilde es la primera que participa en la resurrección del cuerpo.

En la vision de san Juan en el libro del Apocalipsis, vemos a María en su gloria «con una corona de doce estrellas». Tiene esa gloria porque es madre del Mesías. Todo deriva de Cristo.


1 comentario:

wendy dijo...
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