3.6.07

La Santísima Trinidad: Proverbios 8:22-31; Romanos 5:1-5; Juan 16:12-15

La lectura de Proverbios, que habla de la Sabiduría de Dios que estuvo presente con Dios en la creación, presagia la revelación completa de la Trinidad que vemos en los primeros versos del Evangelio de san Juan:

En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio junto a Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada.

Jesús es esa Sabiduría y Palabra de Dios siempre junto a Dios.

En la lectura de la Carta a los Romanos, san Pablo menciona en cinco versos las tres personas de la Trinidad: Dios, nuestro Señor Jesucristo, y el Espíritu Santo. En el uso paulino, la palabra «Dios» se reserva tradicionalmente para indicar el Padre sin disminuir la divinidad del Hijo y del Espíritu Santo. Ese modelo trinitario se repite varias veces en el Nuevo Testamento y confirma que la doctrina de la Trinidad es una doctrina de origen bíblico.

En el Evangelio de san Juan, Jesús mismo une las tres personas de la Trinidad en una sola divinidad. Jesús dice que el Espíritu de verdad lo «glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando». Después añade Jesús que «[t]odo lo que tiene el Padre es mío». Jesús tiene todo lo que tiene el Padre, y el Espíritu Santo comunica todo lo que tienen Jesús y el Padre juntos. De los mismos labios de Jesús tenemos la descripción de las relaciones intimas en la Trinidad: una sola divinidad en tres personas.

No hay comentarios: