17.8.03

Domingo de la Vigésima Semana: Proverbios 9, 1-6; Efesios 5, 15-20; Juan 6, 51-58

En Proverbios, la Sabiduría nos invita a comer del pan y del vino que nos dan vida. En la tradición de la Iglesia, esa Sabiduría en forma femenina es María quien nos invita a compartir del pan y vino eucarístico. Como leímos el viernes pasado en la fiesta de la Asunción de la Stma. Virgen María, María es la mujer "vestida del sol" que nos da el Mesías (Apocalipsis 12). María, como figura de la Iglesia, la Israel Nueva, aquí nos invita a recibir lo que ella primero recibió como madre de Jesucristo.

En el evangelio, continuamos con el discurso eucarístico de Jesucristo en el cual él anuncia que él es "el pan vivo, bajado del cielo" (Jn 6, 51). María como la Sabiduría de Proverbios nos indica y nos apunta a la Verdad y la Vida en el pan y el vino. Ella nos invita a recibir lo que también ella recibió. En el evangelio ya no es la Sabiduría invitándonos, ahora es el Mesías mismo, la Palabra de Dios, que nos anuncia que el mismo es el pan ofrecido por la Sabiduría en el libro de Proverbios.

En la Carta a los Efesios, San Pablo nos advierte que no debemos emborracharnos con vino, como se advierte también en Proverbios 23, 31. Este vino es el vino seductor ofrecido por el mundo, un vino que acaba en la muerte. En cambio, el vino eucarístico a cual nos invita la Sabiduría nos da vida eterna.

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